Sentirse como en casa


¿Ha estado alguna vez en un lugar que le ha hecho sentir bien, que ha disfrutado de verdad y al que ha querido llamar hogar? No cabe duda de que muchas personas han dedicado mucho tiempo a este lugar. Se reunieron, posiblemente varias generaciones, colaboraron y planificaron el espacio con una idea de lo que querían para su zona y lo que querían que representara. Este proceso de planificación puso en marcha controles ligeros y se centró en la colaboración a través de la participación de la comunidad. Sí, la ubicación se formó orgánicamente, pero fue un proceso orgánico controlado. Este proceso se conoce como "creación de lugares".

Definir la creación de espacios

La creación de espacios se refiere a la práctica de transformar un espacio en un destino o lugar de reunión de la comunidad. Es una forma de crear un sentimiento de pertenencia e identidad para residentes y visitantes. Esto puede lograrse mediante diversas actividades como el diseño, la creación de marcas y la participación de la comunidad. La creación de espacios tiene en cuenta las características culturales y sociales de una comunidad y las incorpora al entorno físico.

En el desarrollo económico, la creación de espacios desempeña un papel importante a la hora de atraer empresas y retener talentos. Las empresas se sienten atraídas por comunidades vibrantes y habitables con un carácter y una identidad únicos. El "placemaking" puede ayudar a crear estas comunidades mediante el desarrollo de espacios públicos diseñados tanto para la funcionalidad como para el atractivo estético.

Al mismo tiempo, el placemaking también beneficia a los residentes al fomentar un sentimiento de comunidad y orgullo. Crea un lugar en el que la gente quiere vivir, trabajar y divertirse, aumentando así su calidad de vida.

El verdadero placemaking no debe institucionalizarse. Debe contar con aportaciones significativas de la comunidad, incorporar la inversión privada y tener un liderazgo fuerte. Debe inspirar a un colectivo de una comunidad a reimaginar sus espacios públicos. Todos estos pasos permiten que el placemaking beneficie a múltiples partes interesadas y lleve a cabo múltiples iniciativas a la vez.

Tipos y ejemplos de "Placemaking

En esencia, la creación de espacios es simplemente crear espacios en los que la gente quiera estar. Sin embargo, se trata de una generalidad que no permite elaborar un plan real y viable. Para que resulte útil, debemos profundizar en tipos concretos de creación de espacios.

  • Creación de espacios estratégicos: En una iniciativa de creación de espacios estratégicos elegimos una zona concreta y nos fijamos un objetivo específico o varios objetivos que alcanzar. Puede tratarse de crear espacios que atraigan al comercio minorista, crear una zona transitable o desarrollar varios tipos de vivienda para complementar una zona.
  • Creación de espacios creativos: Este tipo de creación de espacios integra el arte y la cultura. Puede consistir en la creación de una zona de murales o en la designación de un área específica para actividades que recuerden el patrimonio de una comunidad y sean lo que esta quiere como identidad.

Ejemplos

La creación de espacios puede adoptar muchas formas e incorporar múltiples estrategias. A continuación se ofrecen algunos ejemplos.

Crear un entorno transitable que permita acceder a tiendas, lugares de ocio y servicios profesionales seguros y cómodos para el tráfico a pie. Para ello sería necesario diseñar vías que minimicen o controlen el tráfico de vehículos a través de las zonas definidas y transitables. Asimismo, organizar los comercios de forma que fomenten el tráfico peatonal. Y por último, hacer que sea una zona visualmente agradable que atraiga y anime a caminar. Esto también incluiría un aparcamiento adecuado en una proximidad relativamente cercana e incorporaría elementos de seguridad en todos los aspectos.

Otro ejemplo podría ser el desarrollo de una zona natural, como un parque, que proteja un recurso natural y facilite su disfrute. Puede tratarse de un lugar independiente para una gran comunidad o de una reserva que mejore una urbanización y le confiera una característica única.

Otra iniciativa de creación de espacios públicos puede ser el diseño o rediseño de un barrio para ofrecer un entorno residencial más seguro a las familias. Esto puede incluir añadir iluminación, reducir los límites de velocidad y desviar el tráfico a un corredor más apropiado.

La cuestión es que el placemaking puede adoptar muchas formas y todos los miembros de una comunidad deben participar activamente en el diseño y desarrollo de espacios para hacer de la comunidad un lugar que les guste.

Crecimiento controlado frente a crecimiento orgánico

Crecimiento controlado frente a crecimiento orgánico, adivinen qué, pueden ser la misma cosa. Crecimiento controlado significa simplemente limitar estratégicamente el tipo de desarrollo deseado en una zona específica y definida. Una vez establecidas esas limitaciones, es hora de que el crecimiento orgánico haga lo suyo.

El crecimiento controlado es importante para el desarrollo económico, ya que garantiza que la expansión se produzca de forma que beneficie a la comunidad en su conjunto. Evita el crecimiento descontrolado que puede conducir a la degradación del medio ambiente y a la congestión. También garantiza que el crecimiento sea sostenible y genere beneficios económicos y sociales a largo plazo para la comunidad. Este proceso también puede denominarse planificación urbana.

 


 

Ejemplo: Planificación del centro de la ciudad

Controles ligeros: Primero, definir los límites del distrito del centro. Segundo, regular lo que se permite colocar en esa zona. Tercero, decidir cómo se accede a esa zona.
Componente orgánico: Qué quiere una comunidad en este entorno del centro, tal vez un pequeño parque para atraer a familias y niños que permanezcan en la zona durante más tiempo. A partir de ahí, alguien abre una heladería, como un uso permitido bajo los controles light, y se convierte en un lugar de reunión para que los niños vayan después del colegio y las familias lo visiten los fines de semana. Se trata de un crecimiento orgánico en un entorno controlado.

 


 

Por otra parte, el crecimiento orgánico es importante porque permite que florezcan la creatividad y las aportaciones de la comunidad. Permite el desarrollo de nuevas empresas e ideas que quizá no se habrían tenido en cuenta en un entorno de crecimiento controlado. También ayuda a crear un sentido de lugar e identidad para la comunidad, convirtiéndola en un lugar único y deseable para vivir y trabajar.

Para que el desarrollo económico tenga éxito, debe haber un equilibrio entre el crecimiento controlado y el orgánico. La creación de espacios es la clave de este equilibrio. Es el proceso deliberado y colaborativo de crear espacios en los que la gente quiera estar. Implica la participación de la comunidad, un diseño minucioso y una cuidadosa consideración de las necesidades y deseos de la comunidad.

En pocas palabras, el placemaking permite un crecimiento orgánico en un entorno controlado.

El cambio de todos los tamaños nunca se detiene

El placemaking puede ser una estrategia eficaz tanto para grandes como para pequeños cambios. No importa si quieres cambiar un edificio de una esquina, una manzana entera o todo un paisaje urbano: el placemaking puede ayudarte.

Por último, la creación de espacios nunca se estanca, es un proceso continuo. Supera generaciones y épocas. Cambia con los tiempos" y a veces requiere cambios importantes. El verdadero placemaking siempre requerirá un liderazgo fuerte que lo guíe, pero igual de importante es la implicación de un amplio abanico de individuos dentro de la comunidad. Este esfuerzo de colaboración para crear espacios que reflejen la identidad y el carácter únicos de una comunidad llevará tiempo, pero el producto final puede ser muy gratificante. Este proceso dará lugar a una comunidad vibrante, que es crucial para el crecimiento económico y para mejorar la calidad de vida de los residentes.